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1.- Presentación y metodología |
| 2.- Importancia económica de la Subcontratación
Industrial en la UE y en España |
| 3.- La Subcontratación Industrial en la CAPV.
Operación de reconocimiento sectorial |
| 4.- Caracterización de la actividad de Subcontratación
en la CAPV |
| 5.- Trayectoria y empleo de la empresa subcontratista |
| 6.- Dinamismo empresarial: presencia en los mercados
exteriores y actividad de I+D |
| 7.- Síntesis: resultados globales obtenidos y
grupos-tipos de subcontratista |
| 8.- Aproximación cualitativa y tipología
de actividades subcontratistas |
RESUMEN EJECUTIVO
1. Presentación y metodología
La subcontratación industrial forma parte de un fenómeno
más general conocido como externalización u outsourcing y
ha respondido a un criterio de eficiencia y eficacia productiva
y económica a la que no es ajeno prácticamente ninguno de
los sectores productivos. La subcontratación industrial se
circunscribe a la actividad productiva, también conocida como
la partición de la cadena valor del producto de manera que
la empresa que finalmente pone el producto final en el mercado
ha ido encargando a otras empresas la realización de parte
o partes del mismo.
La subcontratación industrial no se recoge en las estadísticas
económicas usuales centradas en la actividad que desarrolla
la empresa. Pero se reconoce que este tipo de organización
de la actividad es cada día más relevante ya que involucra
un número creciente de empresas y efectivos. Y sobre todo
ha ido perdiendo el componente peyorativo que aludía a la
subcontratación de capacidad y de producto de bajo valor añadido
a favor de integrar actividades especializadas.
El interés del objeto de estudio y la falta de documentación
y análisis al respecto justifican que se aborde desde el marco
de los estudios sectoriales de la Federación de Cajas de Ahorros
Vasco Navarras en colaboración con Eusko Ganberak, dentro
de la estrategia de promoción de la subcontratación de la
CAPV impulsada por la misma. Se trata de una estudio que también
se ha realizado para el conjunto de España, patrocinado por
el Consejo Superior de Cámaras, Incyde y el Fondo Social Europeo,
lo que permite utilizar el mismo marco metodológico garantizando
la unidad de criterios y la comparación inter-territorial.
Este estudio se organiza de la siguiente forma. El capítulo
primero recoge los aspectos metodológicos. El capítulo segundo
resume la panorámica internacional y europea de la subcontratación
industrial. Los capítulos tres, cuatro, cinco y seis analizan
los resultados obtenidos en las encuestas realizada al efecto
y en la que han colaborado más de 450 empresas subcontratistas
vascas, permitiendo conocer aspectos relativos a su tamaño
(empleo), actividad económica, presencia en mercados exteriores
e inversión en I+D. Finalmente, el capítulo 7 sintetiza los
resultados obtenidos en la CAPV y en España y el capítulo
8 realiza el balance cualitativo de la actividad, sustentado
en numerosas entrevistas personales.
2. Importancia económica de la subcontratación industrial
en la UE y en España
La primera operación de reconocimiento de la actividad se
realizó por Eurostat (Une estimation du marché global de sous-traitance
dans l´Union Européene en 1995). El resultado obtenido señaló
que en una estimación baja la subcontratación industrial representó
en dicha fecha el 3,3% de la producción industrial y en una
estimación alta, el 18,2%. El volumen de empleo estimado era
de 2,7 y 6,9 millones de personas, respectivamente.
Centrando la atención en los datos más recientemente obtenidos
(Midest, 2000), la producción de la subcontratación en la
UE se cifra en 1998 en 320 millardos y representa el 24,5%
del total industrial, realizada por 277.350 empresas y más
de cuatro millones de trabajadores. Alemania encabeza la lista
con 99,6 millardos de producción y supone el 30% del total
de la UE y el 15,4% de las empresas subcontratistas europeas.
En segundo lugar se sitúa Francia, con el 17,2% de dicha producción
y el 12,4% del colectivo empresarial subcontratista. Al Reino
Unido le corresponde el 11,7% y el 13,3%, respectivamente.
Italia y España se sitúan en cuarto quinto lugar, destacando
por su aportación en cuanto al número de empresas (19% y 17,3%,
respectivamente). Sin contar con España, estos cuatro países
representan el 80% de la producción subcontratista europea.
La subcontratación industrial según sectores de actividad
se ha analizado para el automóvil, la electrónica, la confección
textil y la aeronáutica basada en sendas encuestas a contratistas
y subcontratistas de estas actividades y presentes en los
distintos países de la UE. Así, el sector del automóvil se
articula de forma vertical en cuyo vértice se colocan las
grandes empresas del automóvil. Se estima que el 80% de las
compras responden a este patrón. Se detectaron grandes proveedores
que se perciben como socios colaboradores, compartiendo el
riesgo de la inversión en I+D. La cercanía geográfica es determinante.
En torno al 50% de las compras del sector electrónico se
efectúan bajo esta modalidad de relación. Se detectan proveedores
de productos para los grandes fabricantes, con los que establecen
una relación estrecha y otro gran grupo de subcontratistas
de menor relevancia, tanto en el producto final como en la
relación con el contratista principal siendo, en mayor medida,
una relación en forma de red.
Y el sector de aeronáutica se analizó en aquellos países
en los que están radicados los grupos de fabricantes aeronáuticos.
La organización de la relación es piramidal en cuyo vértice
se incluyen a los fabricantes de motores y de aviones. El
resto de los fabricantes se desagregan en dos grandes grupos:
los componentes de equipos y el resto de los subcontratistas.
El proceso de producción es largo y determinado por los plazos
de entrega dando lugar a la subcontratación de capacidad.
Se establecen claras relaciones de dependencia hacia el contratista
principal.
Finalmente, otro tipo de estudios se ha encaminado a conocer
la tipología de las empresas subcontratistas en cuanto a su
capacidad de competitividad internacional o con respecto a
la selección de argumentos que motiven la presencia de estas
relaciones.
Las perspectivas de la subcontratación en el contexto europeo
son positivas. La especialización como la base de la complejidad
de los productos avanzados ofrecidos desde estas economías,
la incorporación de la robotización y la dificultad creciente
del diseño de estos productos derivados de su propia complejidad
avalan este diagnóstico, afectado por la globalización de
los mercados y la presión generalizada de los precios.
3. La subcontratación industrial en la CAPV. Operación
de reconocimiento sectorial
Tal y como se ha comentado sólo la Encuesta Industrial del
INE recoge alguna referencia a la actividad de subcontratación
industrial en España. Por otra parte, las Cámaras de Comercio
han creado las Bolsas de Subcontratación como herramienta
de presentación de las empresas subcontratistas en los mercados
internacionales. Este conjunto de Bolsas cuenta con más de
2.000 registros para España y prácticamente 400 para la CAPV
que es de adscripción voluntaria. A partir de esta base de
datos se ha realizado una encuesta para el conjunto del Estado
en la que han sido contactadas 2.046 empresas y han participado
1.245.
Las prácticamente 200 radicadas en la CAPV se han complementado
con una nueva encuesta a las empresas que se que se han seleccionado
con respecto a los sectores potencialmente subcontratistas
dentro del sector industrial y limitado a las empresas de
más de 10 empleos. Como ficha técnica cabe destacar que se
ha contactado con 882 empresas de las que han participado
511 empresas y de éstas, 286 se declaran subcontratistas.
El conjunto de análisis que se desarrolla en los capítulos
siguientes se sustenta en los resultados conjuntos de ambas
encuestas alcanzando una base muestral de 459 empresas subcontratistas
de la CAPV.
El conocimiento de la relación de subcontratación y del
tejido empresarial que lo integra presentado en este estudio
puede considerarse exhaustivo gracias al volumen de empresas
que han participado -a las que se agradece expresamente su
colaboración-: 1.245 empresas para España y 459 para la CAPV.
Los resultados comparados permiten establecer dos primeras
conclusiones. De una parte, la concentración de la actividad
subcontratista en el núcleo metal-mecánico, coincidiendo con
los resultados que también ofrece la Encuesta Industrial del
INE (España). Y de otra, la homogeneidad de los resultados
obtenidos en las dos encuestas (España y CAPV) lo que refuerza
su validez como caracterización del tejido subcontratista.
El primer resultado a destacar es que en la CAPV existen
4.173 empresas que se reconocen como subcontratistas, con
una fuerte presencia metal-mecánica y que representa el 27,5%
de la actividad industrial vasca. Este tejido empresarial
representa una tercera parte del empleo industrial y de la
facturación industrial.
4. Caracterización de la actividad de subcontratación
en la CAPV
El 54% de las empresas subcontratistas vascas reciben del
contratista el diseño técnico, el 38% cooperan o participan
con el contratista en dicha definición y el 7% son las empresas
subcontratistas las que se encargan del mismo. Por otra parte,
el 16,8% de las empresas reconoce que el subcontratista aporta
las materias primas, el 27,5% incorpora su propia marca en
el producto final y el 19,6% declara que se trata de una relación
de exclusividad.
Para el 68,6% de las empresas consultadas la subcontratación
es la única modalidad productiva. El 86,2% de las empresas
atiende a un número de clientes superior a cinco. Además,
el 71,2% de las empresas consultadas son, a su vez, subcontratistas.
Las actividades principales del tejido subcontratista vasco
son la transformación sin arranque de viruta (32,9%), la mecanización
con arranque de viruta (23%), la fundición (8,2%) y otros
productos de subcontratación (7,3%).
Para el 72,5% de las empresas el contratista es el que ha
buscado a su empresa y el 52,7% considera que este contacto
también se ha derivado de la actividad comercial de su agente
o servicio comercial. Se detecta una exigencia desde el contratista
hacia el subcontratista centrada fundamentalmente en la calidad.
La formación de los efectivos se exige en un claro segundo
nivel, manifestada por casi una de cada cuatro empresas y
prácticamente equiparada a la exigencia de seguridad laboral.
Las actividades metálicas destacan por la mayor exigencia
de calidad y de formación y a esta última se añaden electricidad
y electrónica.
5. Trayectoria y empleo de la empresa subcontratista
Dos de cada tres empresas subcontratistas (62,3%) tiene más
de 15 años de antigüedad. Y se constata que las empresas que
diseñan la producción de forma exclusiva son más antiguas
y cuentan con un mayor empleo medio (74,8 personas por empresa)
frente a las que reciben del contratista dicha prescripción
(46,6 empleos por empresa).
Las actividades maduras integran a tratamientos térmicos,
recubrimientos superficiales, utillaje y herramientas y otros
productos de subcontratación. Las actividades intermedias
son matrices, moldes y modelos, electricidad y mecanización
con arranque en las que gana peso el segmento de empleo intermedio.
Y las actividades más dinámicas integran al plástico, caucho
y electrónica. Puede incluirse también a fundición y a transformación
sin arranque (que también cuentan con una importante base
de empresas maduras).
La combinación de actividad industrial y la trayectoria
temporal explican que el 81,5% de las empresas consultadas
tenga hasta el 75% de su plantilla fija. De hecho, una de
cada tres empresas tiene al 100%. Y a medida que crece la
implicación técnica aumenta la cuota de empleo fijo que es
mayor en las empresas pequeñas que en las grandes. Por otra
parte, el 91,5% de los trabajadores lo hacen en jornadas anuales
o a tiempo completo.
Para cualquier segmento de empleo, al menos una de cada
dos empresas es únicamente subcontratista. El porcentaje de
empresas en las que el 100% de la facturación es generada
por la subcontratación es menor cuanto mayor es el empleo.
Puede decirse que hay actividades "exclusivamente" subcontratistas,
ya que ocho de cada diez empresas sólo facturan a partir de
la modalidad de subcontratación. En este grupo se incluirá
la mecanización con arranque, la transformación sin arranque,
recubrimientos superficiales, tratamientos térmicos, matrices,
moldes y modelos, utillaje y herramientas. Por otra parte,
en las actividades de caucho, electricidad, electrónica y
otros productos de subcontratación, al menos un 15% de las
empresas obtienen menos del 30% de su facturación derivada
de la subcontratación.
Construyendo una plantilla tipo según niveles de formación
hay que destacar que la formación profesional corresponde
al 47,5% de la plantilla y el 10,2% cuenta con formación superior.
Además, entre las empresas que realizan actividad de I+D el
35,5% de las mismas declara tener el 10-14% de su plantilla
con formación universitaria y el 21% de las mismas, entre
el 15% y el 24%.
La subcontratación se considera muy importante (al menos
8 puntos sobre 10) en el origen de la empresa, la facturación
y el empleo. Se valora como importante su capacidad para generar
empleo futuro y nuevas necesidades formativas (6/10). En cuanto
a las expectativas de desarrollo futuro puede decirse que
se otorga una mejor puntuación a los clientes actuales en
los mercados actuales.
6. Dinamismo empresarial: presencia en los mercados exteriores
y actividad de I+D
El 53,6% de las empresas subcontratistas vascas declaran
realizar algún tipo de venta en el exterior. Para el 19,3%
la facturación destinada a los mercados exteriores supone
hasta el 10% de sus ventas. Para un 11,8% representa entre
el 11 y el 25% de su facturación y para un 12,2% entre un
26 y un 50%. Como ocurre con otras variables, en la medida
en que crece la implicación en el diseño técnico de la producción
subcontratada aumenta el porcentaje de empresas que exportan
y el porcentaje que esta actividad representa en el total
de su facturación. Asimismo, a medida que crece el tamaño
de la empresa aumentan sus ventas en el exterior. El mercado
europeo y sobre todo Francia y Alemania son los destinos más
importantes.
El 74,9% de las empresas gestiona estas ventas exteriores
a través del departamento comercial general, el 32% cuenta
con un agente comercial en destino y el 16% con un departamento
comercial internacional. Asimismo, el 79,8% de las empresas
disponen de correo electrónico, el 52,3% cuentan con personal
que se maneje en inglés y el 43,6% en otro idioma. El 36,4%
dispone de página web. En cuanto a las actividades consideradas
es preciso destacar que las empresas adscritas a fundición,
transformación con arranque, utillaje y herramientas, plástico,
electricidad y electrónica mejoran el comportamiento medio.
El 36,2% de las empresas subcontratistas vascas realizan
actividad de I+D. Este porcentaje es claramente creciente
con el papel prescriptor de la empresa y llega al 64,5% en
el caso de encargarse del diseño técnico. Esta responde a
la estrategia de la empresa para un 64,6% de las empresas
consultadas. Para un 44,1% de las mismas el gasto en I+D es
inferior al 0,25% de su facturación. Las diferencias según
tipo de subcontratista son pequeñas y el hecho diferencial
es el punto de partida: el porcentaje que realiza la actividad
de I+D.
Algunas actividades metálicas como fundición y transformación
sin arranque mejoran el porcentaje de empresas que realizan
actividad de I+D. Sin embargo, la diferencia radica en la
motivación: el grupo metal-mecánico coopera con el contratista
y el grupo de caucho, electricidad, electrónica y otros productos
de subcontratación aluden a la motivación propia.
La calidad (82,3/100), la rapidez en el tiempo de respuesta
(81,8/100) y la relación calidad/precio (77,7/100) son los
tres factores que caracterizan la competitividad del producto
subcontratista vasco. El colectivo de empresas que diseña
en exclusiva la producción subcontratada mejora ligeramente
dicha puntuación. Y por el contrario, las empresas más pequeñas
obtienen mayor puntuación media que las empresas grandes.
Por último, el precio como factor de competitividad obtiene
una puntuación ligeramente superior también en las empresas
más pequeñas.
7. Síntesis: resultados globales obtenidos y grupos-tipos
de subcontratista
La implicación técnica y el tamaño de la empresa son las
dos variables que permiten establecer una serie de tipos de
subcontratista. Claramente:
El subcontratista especializado. Participa en el diseño técnico
de la producción subcontratada y en un porcentaje importante
(15,1%) la propone en su totalidad. La actividad de subcontratación
es la única modalidad de producción para una de cada dos empresas.
Es una empresa exportadora y realiza actividad de I+D (ocho
de cada diez). La dimensión media es 118 empleos.
El subcontratista semi-especializado participa en el diseño
técnico de la producción subcontratada y un porcentaje residual
(3,1%) la propone en su totalidad. Dos tercios de las empresas
son sólo subcontatistas y una de cada dos realiza actividad
de I+D. La dimensión media son 55 empleos
El co-fabricante alude al tipo de subcontratista que recibe
del contratista la prescripción técnica de la producción subcontratada.
Trabaja en un entorno de cercanía, de ahí el menor nivel de
exportación. Es un producto de calidad, basada en la alta
difusión de la certificación de calidad y la presencia de
un número relevante de empresas que realizan actividad de
I+D. La dimensión media son 78 empleos.
El subcontratista de pequeña dimensión es un grupo heterogéneo
de empresas determinado en gran medida por su menor tamaño.
Ello hace que en ocasiones sean subcontratistas de capacidad
-con escasa actividad de I+D o implantación exterior- o empresas
especializadas en productos o servicios cuyo desarrollo hacia
los dos primeros grupos mencionados requerirá de una mayor
dotación de recursos. La dimensión media son 23 empleos.
Por tanto, y como cierre global de resultados, cabe señalar
que:
El tejido empresarial subcontratista se vincula con los grandes
grupos de producción industrial, lo que les exige dinamismo
y una continua puesta al día que se manifiesta en la importancia
concedida a la calidad y la presencia en los mercados exteriores.
Concentran un amplio colectivo de empresas generadoras de
empleo manifestado en la trayectoria vital de las empresas,
la presencia de empleo fijo y la formación de sus efectivos.
Además, se trata de una actividad de futuro en tanto que
ha sido una alternativa real de creación de nuevas empresas
y que las empresas evalúan como fundamental en su origen y
dimensión presente y futura.
Finalmente, estas conclusiones son compartidas entre tejido
empresarial subcontratista vasco y español.
8. Aproximación cualitativa y tipología de actividades
subcontratistas
La actividad subcontratista se ha clasificado de acuerdo
a tres variables: estructura piramidal o de red, serie corta
o serie larga y prime el precio y la cercanía o la especialización
y el tiempo de respuesta a la demanda.
De acuerdo con esta organización de la actividad se establecen
una serie de factores exógenos que son comunes a todas las
actividades y que se resumen en el cuadro adjunto.
| Amenazas |
Oportunidades |
- La globalización percibida como amenaza
- Consolidación de las zonas emergentes: entrada de
nuevos competidores con menores costes.
- Productos de inversión y bienes de consumo duradero:
las contracciones en la demanda se trasladan del contratista
al subcontratista
- Proceso de concentración/limitación en el número
de proveedores/subcontratistas
Fuente: Elaboración Ikei.
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- Marco financiero:
- euro como moneda de referencia para todos los
subcontratistas europeos
- estabilidad en el precio del dinero
- Nuevos mercados/nuevos contratistas a los que acceder
- Crecimiento económico que representa capacidad de
compra (bienes de inversión y/o de consumo duradero)
- Zonas emergentes como nuevos mercados para los contratistas
y para los subcontratistas
- Difusión del uso de las NTICs
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- Re-oferta
- Series cada vez más cortas
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En cada uno de los escenarios evaluados existen elementos
clave de escenario que son específicos así como los factores
de fortaleza y debilidad de cada tejido empresarial. Se han
analizado tres subgrupos expuestos a continuación.
Estructura piramidal y serie larga: concierne a sectores
como el de automoción o electrodomésticos. Los factores clave
reseñados son: progresiva reducción en el número de contratistas
(propietarios), la presencia consolidada de grandes proveedores
y una posible posición periférica a equilibrar con el coste
del transporte.
Las fortalezas apuntadas son: un tejido empresarial vivo
constituido por equipos maduros y formados, apoyados desde
la iniciativa pública y centrados en atender justamente a
este tipo de sectores contratistas.
Matriz DAFO. Estructura piramidal y serie larga
| Tipo de actividades: automóvil, electrodoméstico
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Elementos clave del escenario
· Reducción del número de contratistas
· Grandes proveedores-comercializadores
· Posición periférica y coste de transporte |
Fortalezas
· Estar vivo
· Madurez y formación de equipos y directivos
· Apuesta de la iniciativa pública por la industria
· Especialización en estos sectores |
Debilidades
· Fragmentación territorial y empresarial
· Comercialización: asignatura pendiente
· Cautela en el posicionamiento internacional |
| Elaboración Ikei |
La estructura piramidal de serie corta incluye a actividades
como la aeronáutica, el equipo de transporte o la maquinaria
industrial. Comparte con el grupo anterior los factores de
escenario relativos a la progresiva reducción en el número
de contratistas (propietarios) y la presencia consolidada
de grandes proveedores a los que añade la exigencia oferta
técnica rápida y, a menudo, servicio post-venta. Las fortalezas
aluden a la tradición y consolidación de un tejido maduro
y especializado, que cuenta con producto propio. La debilidad
principal suele ser la dimensión -con dificultades para contar
con los recursos para invertir en I+D, por ejemplo- la falta
de imagen geográfica y las carencias en la cohesión de los
grandes grupos tractores.
Matriz DAFO. Estructura piramidal y serie corta
| Tipo de actividades: aeronáutica, equipos de
transporte, maquinaria industrial y agrícola
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Elementos clave del escenario
· Reducción del número de contratistas
· Grandes proveedores-comercializadores
· Rapidez en la respuesta y oferta técnicamente compleja
· Servicios post-venta |
Fortalezas
· Especialización en productos y procesos
· Sector maduro: empresas con tradición |
Debilidades
· Tamaño: falta de recursos para I+D+i y comercialización
· Imagen de marca geográfica
· Falta de cohesión en grupos empresariales potentes |
| Elaboración Ikei |
Finalmente, la estructura en red de serie larga se adapta
a las producciones de gran consumo y fuertemente estandarizadas,
como la telefonía móvil, los ordenadores o la confección textil.
El factor clave de su escenario es el abaratamiento en los
precios finales en parte propiciados por nuevos oferentes
que abaratan el coste laboral. Las fortalezas de la oferta
subcontratista vasca en este tipo de segmentos es la relación
calidad-precio que ha fidelizado clientes a lo largo de los
años. El reto es el precio al que se oferta y que, por otra
parte no hay producto propio.
Estructura en red y serie larga
| Tipo de actividades: productos de gran consumo
como telefonía, ordenadores, componentes electrónicos,
textil, ... |
Elementos clave del escenario
· Progresiva reducción de los precios finales
· Nuevos competidores: abaratamiento del coste de mano
de obra
· Coste de transporte |
Fortalezas
· Trayectoria consolidada
· Relación calidad/precio |
Debilidades
· ¿Coste laboral?
· No hay producto propio |
| Elaboración Ikei |
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